Luke Winslow-King

En el caso de este norteamericano de 39 años podríamos perfectamente habernos dejado llevar por la fiebre del clickbait y haber titulado esta reseña ‘De Cadillac a Calatayud’, que suena tremendamente enigmático, porque el caso es que este artista nació en Cadillac, Michigan, y actualmente reside en Calatayud, Zaragoza, porque ahí lo pilló de gira el confinamiento del covid y ahí se quedó más contento que ocho cuartos.

‘If These Walls Could Talk’ es el sexto disco de estudio de Winslow-King (el magnífico ‘I’m Glad Trouble Don’t Last Always’ ocupa el tercer lugar) y es el segundo que graba (ha sido en Memphis) en colaboración con el extraordinario guitarrista italiano Roberto Luti (cómo suena en ‘Love At The First Sight’), de cuya mano parece que se está dejando llevar a terrenos menos folkies y bastante más souleros, lo que aporta a los temas del artista bastante más suavidad y también densidad. Además, y de la mano del productor Dominic Davis, ha contado con el veterano organista (Hammond B3) Charles Hodges y los coros de The Sensational Barnes Brothers, además de su banda habitual.

‘If These Walls Could Talk’ es un disco maduro, de fácil escucha, donde sigue predominando la raíz country, pero que, como hemos dicho, se deja -y muy bien- ennegrecer tendiendo al soul y también a góspel; pero además se incluyen sin descuadrar demasiado el tono otros sabores, como el del rock en ‘Have a Ball’ o el blues del delta en la extraordinaria ‘Watch Me Change’.

por El Poleo